
Nada queda indiferente ante el correr de los años y nuestro Diablo
no es una excepción. Actualmente, la vieja carcasa metálica ha sido
sustituida por otra más ligera de fibra de vidrio, manteniendo, eso sí,
la fisonomía tradicional del machango. También se ha avanzado mucho en
el aspecto de la seguridad, especialmente para quien lo “corre”.Uno de
los grandes problemas a los que había que hacer frente era el del humo,
que dificultaba enormemente la respiración. Este año 2003 se ha
ensayado con éxito y a sugerencia de Ricardo García Castro, la persona
encargada de correr el Diablo en estas últimas ediciones, el uso de una
pequeña botella de oxígeno que asegura un suministro constante de aire
libre de humo. Asimismo, la utilización de un traje ignífugo y de un
casco previenen de posibles accidentes y vienen a completar los
elementos de seguridad pasiva.
Tras varias horas de verbena, la
Plaza de Candelaria bulle de excitación cada siete de septiembre.
Gigantes y cabezudos marcan la cuenta atrás definitiva con su salida a
escena, bailando entre las más de 5000 personas que este año se dieron
cita para acompañar al Diablo en su baile trepidante. La emoción se
desborda y parece que el momento no llega nunca. Durante esos largos
minutos de espera nadie, salvo la organización, sabe por donde va a
salir el Diablo. De pronto, dos enormes y llamativos ojos rojos se
alzan desafiantes sobre la marea de cabezas que se mece al compás de la
música. Un nutrido grupo de voluntarios trata de mantener, no sin mucho
esfuerzo, un cordón de seguridad entorno al machango. Primero la
horqueta, luego el rabo y poco a poco se van quemando las distintas
partes del Diablo. Durante unos veinte minutos, más de quinientos
cohetes salen disparados de la carcasa para iluminar la noche
tijarafera por excelencia. Finalmente, y una vez situado el Diablo en
el centro de la plaza, explota la cabeza en el punto culminante de su
intensa aparición. Luego, entre el humo y el olor a pólvora, desaparece
hasta el año siguiente, no sin antes haber dejado la vivencia de una
noche emocionante e irrepetible en la imaginación de aquellos que lo
“han corrido”.
Desde hace años viene siendo notable la
cobertura y significación de este evento en presa, radio y televisión.
No sólo los medios de comunicación locales son los que se hacen eco de
ello, cadenas de televisión como TVE Canarias, Antena 3 o Tele 5 emiten
en sus noticieros un reportaje sobre la fiesta cada año. Desde el punto
de vista promocional, el Baile del Diablo ha sido incluido en un
proyecto de ADER cofinanciado por la Iniciativa Leader II, p ara
realizar una serie de documentales para televisión. Así mismo varias
revistas y periódicos de prestigio nacional e internacional, hacen
referencia a esta fiesta. Así, la revista “Ronda Iberia” de grupo
Iberia, en su ejemplar de septiembre de 1992, en el apartado relativo a
las fiestas españolas, publica un artículo en el que se pone de
manifiesto la gran expectación que produce la aparición del Diablo en
la víspera del día de Candelaria en Tijarafe. La revista “Paradores”,
en la edición del verano 2000, y el suplemento dominical del
periódico“El País” también hacen referencia a este evento. El Instituto
de Enseñanza Secundaria la Guancha, de la isla de Tenerife, ha
elaborado un CD interactivo, en el que se dedica parte de su contenido
a las Fiestas tradicionales canarias, dando especial relevancia al
Baile del Diablo en Tijarafe. También el programa de TVE en Canarias
“Senderos Isleños” aportó su granito de arena en la promoción de
Tijarafe y sus tradiciones, incluyendo, cómo no, la del Diablo.
Varios
son los estudiosos del mundo de las tradiciones festivas que se han
hecho eco de la singularidad del Baile del Diablo. Dos figuras
femeninas sobresalen del resto en este ámbito, María Ángeles Sánchez y
María Victoria Hernández. La primera es una escritora y periodista,
amante de la rica tradición festiva española, a cuyo estudio ha
dedicado buena parte de su trabajo. Prueba de ello es su programa
radiofónico dominical de la Cadena COPE dedicado a las fiestas
populares. En su libro “Fiestas Populares. España día a día” relata de
una forma clara y emotiva el desarrollo, orígenes y significado de esta
danza. Fruto de su trabajo de campo, resultó la exposición fotográfica
“El bien y el mal en la tradición festiva española”, que ha recorrido
buena parte del territorio nacional e incluso algunos países del
extranjero, como es el caso de China, concretamente en Pekín, donde
coincidió con la visita oficial del Príncipe Don Felipe. Esta muestra
se halla actualmente expuesta en la “Casa del Maestro”, en Tijarafe.
Por su parte, María Victoria Hernández, natural de la isla de La Palma,
es una abogada y destacada investigadora de la historia y costumbres
populares de esta isla. En su libro “La Palma. Las Fiestas y
Tradiciones” nos ofrece un amplio reportaje de la Fiesta de la Virgen y
del Diablo, matizando que éste, por derecho propio, se ha convertido en
una de las fiestas más conocidas y de más participación popular de la
isla.

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